domingo, 16 de octubre de 2011






Fórmulas privatizadoras encubiertas en sanidad


Tan solo resaltar que existen muy variadas formas de iniciar o potenciar la privatización de la sanidad.

En realidad en nuestro país no ha existido nunca una universalización completa de la sanidad, pensemos por ejemplo en las mutuas patronales que tratan accidentes laborales, o mejor dicho, remiten a la sanidad pública estos accidentes y enf. profesio nales aunque les pertenezca a ellos su tratamiento. O en la MUFACE para prestar asistencia a los funcionarios públicos y altos cargos de la administración a través de aseguradoras privadas. Hoy solo sirve para tener a libre disposición al médico de familia y al especialista porque para cualquier otro problema se acude a la sanidad pública.

Por supuesto, la externalización de servicios y los convenios con entidades privadas son otra forma de privatización de la sanidad pública y potenciación de la privada. La promoción del aseguramiento privado mediante desgravaciones fiscales de los seguros complementarios de empresa; la fragmentación de la red hospitalaria pública en múltiples empresas independientes entre sí, gestionadas de acuerdo a distintos modelos empresariales como Fundaciones Sanitarias, Consorcios, Concesiones Administrativas, Sociedades, etc., son parte de ese impulso, privatizador.

Pero quizá la forma más sutil de todas porque pasa casi imperceptible para los ciudadanos, sea la privatización de la financiación de la construcción y gestión de los nuevos hospitales, mediante los llamados contratos de colaboración público-privados o la privatización de la Atención Primaria mediante cooperativas privadas de asistencia. Su desarrollo se ha producido sobre todo en Madrid y Cataluña.

Ambos sistemas llevan aparejada la cesión de la asistencia hospitalaria y de la AP de su área de salud a esas empresas, aseguradoras privadas o cooperativas.

En Inglaterra llevan más de 20 años implantando ese sistema. Su experiencia indica:

1.- Deterioro continuo del que fue probablemente el mejor servicio de salud del mundo (National Health Service), del que todos aprendimos para aplicarlo a nuestro país. Por supuesto hay más factores en el deterioro.

2.- En contra de lo que presuponían, un notable incremento de los costes burocráticos debido a la necesidad de planificación y cuantificación económica del área a convenir, realización del convenio, supervisión del mismo, revisiones, etc. Se tuvo que crear un área burocrática dentro del NHS dedicada a estos menesteres.

3.- Aumento de costes pero, sobre todo, incrementos constantes de los mismos. Cualquier excusa vale a las empresas concesionarias para poner sobre el tapete incrementos de la cuantía dineraria de los convenios: un aumento de la población, la introducción de nuevas técnicas diagnósticas, la aparición de una nueva epidemia, la exigencia de una nueva prueba de laboratorio para evitar contagios o efectos secundarios, etc. Al final ocurre lo mismo que cuando se privatizan servicios en otras administraciones, que empiezan siendo discretamente superiores o iguales a su gestión pública y acaban incrementando su coste de forma astronómica.

4.- La otra forma de potenciar las ganancias se basa en la explotación de los trabajadores, menos personal con menos derechos.

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