domingo, 13 de noviembre de 2011

De la página web de CCOO. El subrayado es mío. Pedro.

8 de noviembre de 2011
Toxo: "Rubalcaba, poco creíble; Rajoy, muy ambiguo"

08-11-2011. El secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, en declaraciones a la Agencia Efe tras el debate entre los candidatos a la Presidencia del Gobierno de los dos partidos mayoritarios, ha manifestado que la intervención de Rubalcaba estuvo "lastrada por su participación en el Gobierno" y que la de Rajoy tuvo "un problema de indefinición y de carencia de propuestas concretas". Criticó también la ausencia de otras fuerzas políticas en el debate.



10 de noviembre de 2011
Debate electoral a cinco: hay otra política para salir de la crisis

10-11-2011. Ayer se celebró en TVE un debate electoral con representantes de Izquierda Unida (Gaspar Llamazares), PNV (Josu Erkoreka), CiU (Pere Macías), PP (Alberto Ruiz Gallardón) y PSOE (Ramón Jáuregui) en el que, a diferencia del protagonizado por Rubalcaba y Rajoy, se escucharon otras políticas para salir de la crisis -por boca de Gaspar llamazares- distintas a las defendidas por los partidos mayoritarios y la Unión Europea. El representante de IU criticó las políticas de ajuste y de ataque a los derechos sociales y defendió la inversión pública y el empleo, la reforma fiscal para que contribuyan más los que más tienen y el Estado de bienestar y los servicios públicos.
Aunque el debate derivó en algunas ocasiones hacia el cuerpo a cuerpo entre Jáuregui y Gallardón -buscado especialmente por el primero-, su desarrollo sirvió para escuchar opiniones sobre temas que no se pusieron sobre la mesa en el "cara a cara" de Rubalcaba y Rajoy. Cabe destacar la corrupción, la política territorial, el final del terrorismo o una mayor profundización sobre la situación de la sanidad y la educación.
A partir de la satisfacción general ante la declaración de ETA sobre el cese de la actividad terrorista y de la necesidad de pacto político e institucional con apoyo social (Erkoreka) o del reconocimiento de las víctimas, de todas las víctimas, también las del franquismo (Llamazares), todos los portavoces políticos coincidieron en aprovechar esta oportunidad para la disolución de ETA y la consolidación de la convivencia en paz y libertad en el País Vasco.
En relación con el fuerte conflicto social que se vive en alguna comunidad autónoma ante los recortes de sus gobiernos en servicios como la sanidad o la educación, se produjo un interesante debate. Los representantes de CiU, PP y PSOE defendieron con matices la reducción del gasto en los sectores citados disfrazándolo, eso sí, de imprescindible política de austeridad para garantizar su futuro. Gaspar Llamazares, aclaró las cosas: la realidad es muy distinta a la retórica de la publicidad electoral. "Es inaceptable que la crisis afecte a servicios esenciales para la ciudadanía, como la sanidad o la educación, por la obsesión de combatir el déficit a golpe de menos gasto social y menos derechos", denunció.



11 de noviembre de 2011
Toxo y Cayo Lara analizan la situación económica y el grave problema del desempleo

11-11-2011. Delegaciones de IU y CCOO evaluarán la propuesta de Pacto por el empleo elaborada por los sindicatos CCOO y UGT, el lunes, 14 de noviembre.

El lunes, 14 de noviembre, a las 12:30 horas, en la sede confederal del sindicato, delegaciones de CCOO e IU, encabezadas por Ignacio Fernández Toxo y Cayo Lara, respectivamente, mantendrán una reunión para analizar la crisis económica y financiera y la propuesta del movimiento sindical de Pacto por el empleo para hacer frente al principal problema de la sociedad española: el paro que ya afecta a 5 millones de personas.

viernes, 28 de octubre de 2011







UN DEBATE BIPARTIDISTA



La propuesta de debate a dos en las televisiones de este país durante la próxima campaña electoral, ha sido recurrida por Izquierda Unida y UpyD.

Es una propuesta que ahonda en el bipartidismo reinante del que ya conocemos los resultados, no respeta la pluralidad democrática, marginando a partidos con menor incidencia hasta hoy pero que ante unas elecciones deberían tener igualdad de expresión y presencia. Intenta reducir las opciones a las dos R -Rajoy, Rubalcaba-, que por cierto coinciden con una tercera R: Recortes.

Podrán disputar sobre el presente y el pasado, descalificarse y hasta insultarse, pero eso no debería impedirnos ver el fondo de lo que proponen ambos: más de lo mismo.

Nos lo dijo con absoluta claridad Juan Rosell, presidente de la CEOE, cuando en la rueda de prensa de presentación del documento “propuesta de los empresarios para superar la crisis”, indicaba que los programas de PSOE, PP, UpyD, CiU y PNV encajaban con sus propuestas. Los periódicos apuntaban: “Juan Rosell, aseguró ayer que los borradores de programas de PSOE, PP, CiU, PNV y UPyD «no suenan mal» y «van en la línea de lo que pedimos»”. Y la “línea” que piden es la de siempre, abaratar aún mas el despido mediante otra reforma laboral, reducir el déficit mediante más recortes sociales, abrir el camino al copago o repago en sanidad, nula preocupación por la escuela pública, reducción de cotizaciones sociales -a este paso sí que van a acabar con el futuro de las pensiones-, instan a concluir el proceso de bancarización y privatización de las cajas -aunque eso ya lo han conseguido- y, respecto al medio ambiente, solo les preocupa que las medidas de protección no disminuyan sus beneficios -sus sagrados beneficios-.

Con esos datos, podemos afirmar que el verdadero debate no está entre las dos R, sino entre los que apuestan por salir de la crisis haciendo recaer todo el peso de la misma sobre las espaldas de las clases populares, y quienes creemos que deben producirse cambios en las finanzas y la economía productiva, que controlen a las primeras y dinamicen a las segundas sin perjudicar a los trabajadores. O sea, entre la defensa de la mayoría de los ciudadanos, y los que defienden un capitalismo de casino que ha provocado la crisis dañando a millones de personas y que, últimamente, cansado de engullir parados, parece abocado a devorarse a si mismo, provocando un verdadero desastre social.


Pedro Bolívar Reverte

domingo, 16 de octubre de 2011





DÉFICIT Y RECORTES SOCIALES


En mi anterior artículo escribía sobre la fallida “constitución europea”. Quiero resaltar hoy que aquel intento de “constitución europea”, y después el Tratado de Lisboa, quisieron sacralizar constitucionalmente las políticas de límite de déficit -o sea de recortes sociales- a nivel de la Unión Europea, y fueron los pueblos francés e irlandés los que detuvieron estos intentos con la victoria del No, lo que demuestra que los pueblos pueden expresar su oposición a estas políticas y detenerlas.

El PSOE y el PP coincidieron entonces en pedir el sí a estas políticas y en aceptar ahora el Pacto del Euro. De aquellos vientos vienen estas tempestades. La persistencia en estas políticas neoliberales va vaciando de contenido la soberanía de las naciones y de la ciudadanía en general, sustituyéndola por las decisiones no democráticas de una oligarquía que controla los mercados.

Tanto es así, que en el articulado del actual intento de cambio constitucional “exprés” que se nos ha impuesto, se dice que “el pago de la deuda será prioritario sobre cualquier otro pago o inversión contemplado en los presupuestos”. No será ni negociable. Estará por encima de cualquier otra necesidad de la ciudadanía española.

Y ya podemos ir viéndolo en la práctica. Maria Dolores de Cospedal se ha apoyado, según propia confesión, en ese cambio constitucional para realizar los tijeretazos al presupuesto de la comunidad. Por supuesto que cualquier racionalización y ahorro en la administración será siempre bienvenido. Pero, ¿de verdad alguien puede creer que despidiendo a varios cientos de trabajadores de la sanidad -médicos, enfermeras, auxiliares, celadores, etcétera- va a mejorar la atención sanitaria, o, por el contrario, no va a suponer un enorme deterioro de la atención sanitaria pública?. Despidiendo a algún millar de profesores y maestros, ¿mejoramos la enseñanza o logramos arruinar la educación pública y gratuita?. Y con esos despidos, ¿mejoramos el empleo o, en realidad, aumentamos las listas del paro en otros miles de desempleados?. Si despedimos a los asistentes sociales, ¿mejorará nuestra atención a los más necesitados?. Con menos bomberos, ¿tendremos capacidad suficiente para impedir o paliar grandes catástrofes?

Si el gobierno regional paraliza todas las inversiones, ¿es que está apostando por el desarrollo y el empleo o por la recesión y el paro?.

Pues eso es lo que está sucediendo.

Hace solo dos días, un organismo tan poco sospechoso de estar de parte de los desfavorecidos como es el Fondo Monetario Internacional, advertía de que entrabamos en una situación muy peligrosa por los síntomas de estancamiento económico en la zona euro. Abandonar inversión pública o despedir a miles de trabajadores contribuye a ese estancamiento. La aprobación parlamentaria del limite de déficit también.

Pero hay algo más. La reforma constitucional se hace para “calmar a los mercados” -o sea, al capital financiero especulador-, pero contra los intereses de la ciudadanía, única soberanía admitida democráticamente.

Por eso se impulsó un referéndum frente al cambio constitucional. Los ciudadanos tenemos derecho a debatir y a sancionar o rechazar un cambio constitucional que cambia de raíz el contenido de nuestra democracia pasando de “un estado social y de derecho” a un estado impuesto por los mercados.






Fórmulas privatizadoras encubiertas en sanidad


Tan solo resaltar que existen muy variadas formas de iniciar o potenciar la privatización de la sanidad.

En realidad en nuestro país no ha existido nunca una universalización completa de la sanidad, pensemos por ejemplo en las mutuas patronales que tratan accidentes laborales, o mejor dicho, remiten a la sanidad pública estos accidentes y enf. profesio nales aunque les pertenezca a ellos su tratamiento. O en la MUFACE para prestar asistencia a los funcionarios públicos y altos cargos de la administración a través de aseguradoras privadas. Hoy solo sirve para tener a libre disposición al médico de familia y al especialista porque para cualquier otro problema se acude a la sanidad pública.

Por supuesto, la externalización de servicios y los convenios con entidades privadas son otra forma de privatización de la sanidad pública y potenciación de la privada. La promoción del aseguramiento privado mediante desgravaciones fiscales de los seguros complementarios de empresa; la fragmentación de la red hospitalaria pública en múltiples empresas independientes entre sí, gestionadas de acuerdo a distintos modelos empresariales como Fundaciones Sanitarias, Consorcios, Concesiones Administrativas, Sociedades, etc., son parte de ese impulso, privatizador.

Pero quizá la forma más sutil de todas porque pasa casi imperceptible para los ciudadanos, sea la privatización de la financiación de la construcción y gestión de los nuevos hospitales, mediante los llamados contratos de colaboración público-privados o la privatización de la Atención Primaria mediante cooperativas privadas de asistencia. Su desarrollo se ha producido sobre todo en Madrid y Cataluña.

Ambos sistemas llevan aparejada la cesión de la asistencia hospitalaria y de la AP de su área de salud a esas empresas, aseguradoras privadas o cooperativas.

En Inglaterra llevan más de 20 años implantando ese sistema. Su experiencia indica:

1.- Deterioro continuo del que fue probablemente el mejor servicio de salud del mundo (National Health Service), del que todos aprendimos para aplicarlo a nuestro país. Por supuesto hay más factores en el deterioro.

2.- En contra de lo que presuponían, un notable incremento de los costes burocráticos debido a la necesidad de planificación y cuantificación económica del área a convenir, realización del convenio, supervisión del mismo, revisiones, etc. Se tuvo que crear un área burocrática dentro del NHS dedicada a estos menesteres.

3.- Aumento de costes pero, sobre todo, incrementos constantes de los mismos. Cualquier excusa vale a las empresas concesionarias para poner sobre el tapete incrementos de la cuantía dineraria de los convenios: un aumento de la población, la introducción de nuevas técnicas diagnósticas, la aparición de una nueva epidemia, la exigencia de una nueva prueba de laboratorio para evitar contagios o efectos secundarios, etc. Al final ocurre lo mismo que cuando se privatizan servicios en otras administraciones, que empiezan siendo discretamente superiores o iguales a su gestión pública y acaban incrementando su coste de forma astronómica.

4.- La otra forma de potenciar las ganancias se basa en la explotación de los trabajadores, menos personal con menos derechos.





¿COPAGO O REPAGO?


La pregunta no es baladí ya que en la práctica pagamos todos nuestra sanidad a través de los impuestos. A cuento de qué llamar copago a lo que es en realidad volver a pagar por un servicio ya costeado por nosotros. Como sabemos que el lenguaje nunca es inocente, queremos destacar esta contradicción que intenta justificar una posición ideológica que asume, por principio, que resulta imposible sufragar la sanidad exclusivamente a través de los presupuestos estatales. Pero, ¿es cierta esa aseveración?.

Si realizamos una sencilla comparación con los países de nuestro entorno, veremos que estos gastan alrededor del 9% de su PIB en el sostenimiento de su sanidad pública, mientras España solo el 7% en el mismo menester. Luego todavía tenemos un amplio margen diferencial con respecto a la mayoría de la UE a 15 (países con los que deberíamos compararnos y converger).

Pero en el fondo de lo que se trata es de evitar plantear el problema de la forma más integradora socialmente: sí se precisan más aportaciones habrá que sacarlas de donde estas están, de la contribución fiscal de los más ricos, de forma que cumplamos el mandato constitucional de la función social de la riqueza. Eso es lo que no quiere plantearse.

Además, el repago, no puede contribuir a financiar la sanidad y sí, únicamente, a que esta sea más discriminatoria. Veámoslo.

Todos los expertos progresistas coinciden en que de instaurarse la fórmula del repago, esta tendría que ser exclusivamente circunscrita a determinados procesos asistenciales -por ejemplo, visitas al especialista-, ya que en otros servicios es imposible -por ejemplo, urgencias, que por principio debe estar abierta a cualquier paciente, incluso desde un punto de vista deontológico- y ser de escasa cuantía. En estas condiciones, probablemente sea más caro el aparato burocrático necesario para el cobro que el beneficio obtenido. Y a quién no pague, ¿se le va a denegar la asistencia?, ¿se va a pasar a vía ejecutiva por unos 4 o 5 euros?, ¡ que disparate!.

Y es discriminatoria porque solo puede disuadir de acudir a un servicio sanitario determinado a aquellas personas en peor situación económica. Los ciudadanos con una mejor estabilidad económica no van a dejar de acudir a la atención sanitaria por culpa del repago, con lo que el argumento esgrimido por los partidarios del repago de disminuir las atenciones innecesarias se cae por su peso. Además, habría que ver quién está capacitado para decidir que una determinada atención es innecesaria. No parece que deba ser el propio paciente, y menos mediatizado por cuestiones económicas. Deberá decidirlo un facultativo tras un acto asistencial. Hacerlo recaer sobre otras instancias no parece nada racional.

Así que el repago no debería implantarse en todo aquello que tenga que ver con actos asistenciales. ¿Puede aplicarse en otros aspectos del proceso asistencial?. Sí, claro. De hecho ya existe en el ámbito del medicamento desde hace muchos años. Pagamos una parte del mismo. No deja de ser una discriminación. Y desde luego no ha sido el factor que ha permitido ninguna mejora de la asistencia sanitaria del país.





DESMEMORIA PROGRAMADA


Hay hechos que son continuamente recordados por los poderes políticos y mediáticos aprovechando acontecimientos similares o en su fecha conmemorativa, en cambio otros son sistemáticamente silenciados hasta el punto de que pueden borrarse de la memoria colectiva de sus protagonistas. Por ejemplo, ¿quién se acuerda de que en este país se hizo un referéndum sobre una llamada “constitución europea” el 20 de febrero de 2005?. No hace tanto tiempo, y sin embargo parece como si nunca hubiera existido.

Se oculta porque supuso un enorme fiasco para el gobierno de Zapatero que propugnó su realización y consiguió que hiciéramos el ridículo ante toda Europa, precisamente por salir aprobada esa inexistente constitución, para después ser rechazada por los ciudadanos de dos países fundadores de la UE en sendos referendos: Francia y Holanda. Y nunca más se supo de esa maravillosa constitución. Así que mejor ni acordarnos.

Pero la cuestión es más grave que el simple ridículo que se nos hizo pasar, porque esa supuesta constitución - una constitución solo puede ser elaborada por una asamblea constituyente elegida con esa finalidad, y solo después sometida a referéndum-, repito, porque esa supuesta constitución contenía todos los elementos de la actual política económica neoliberal de la UE, la de la crisis, con sus recortes sociales, su imposición de déficit cero, su protección a los mercados y desprecio a los derechos laborales, etcétera. Se pretendía que esa política neoliberal, al estar contenida en los textos y consagrada en los referendos sucesivos fuera inamovible. En Francia y Holanda, se produjo una importante discusión sobre esos temas, y triunfó el no.

Veamos lo sucedido en los tres referendos efectuados:

España (20 de febrero de 2005)

Participación....................................................................42,32 %

Sí......................................................................................76,73 %

No.....................................................................................17,24 %


Francia (29 de mayo de 2005)

Participación......................................................................69,34 %

Sí........................................................................................45,32 %

No.......................................................................................54,68 %


Holanda (1 de junio de 2005)

Participación.......................................................................63,3 %

Sí.........................................................................................38,5 %

No........................................................................................61,5 %


De estos datos podemos deducir varias cosas. La primera, la importante participación en el referéndum de franceses (69,34%) y holandeses (63,30), frente al escaso 42,32 % de participación en España. El poco interés de los españoles por el referéndum es achacable a que solo se oyó a la parte que preconizaba el sí. No hubo igualdad de condiciones para quienes preconizábamos el no. El resultado fue una participación menor al 50 %. El contento del gobierno por el triunfo del sí solo puede tener explicación desde la óptica de anteponer resultados prácticos a principios democráticos.

En Francia y Holanda, donde sí se discutió entre las diversas opciones presentes en un referéndum, hubo una buena participación y triunfó el no.

Visto el resultado la UE renunció a nuevos referendos y clausuró la “constitución” que habíamos aprobado los españoles.

Mi impresión es que se trata de una manifestación más de un bipartidismo impuesto que reduce cualquier expresión ajena al tándem PP-PSOE, sobre todo en cuestiones en que ambas formaciones están de acuerdo. La supremacía de ese bipartidismo en el espacio político y mediático elimina cualquier otra posibilidad, por justa que pudiera ser, como en este caso en que es apoyada mayoritariamente por los ciudadanos holandeses y franceses. Demuestra una vez más que la tenaza bipartidista es la gran baza del sistema para su propio mantenimiento, actúa contra una mayor participación ciudadana y daña enormemente la calidad de nuestra democracia.

lunes, 18 de julio de 2011







NO SE MARCHE, POR FAVOR

(Carta al Sr. Perez Rubalcaba)



Tras escuchar el discurso del Sr. Perez Rubalcaba el pasado sábado, y antes de que dimitiera escribí la siguiente carta al ya, desgraciadamente, ex-vicepresidente del gobierno.

Sr. Rubalcaba:

Debo confesarle que me encontraba escuchando su discurso del sábado sin prestarle excesiva atención cuando, súbitamente, una frase despertó todo mi interés, la afirmación de que vd. tiene la receta para acabar con el paro. ¿Quién iba a suponerlo?. Cerca de cinco millones de parados y resulta que nada menos que el vicepresidente primero del gobierno tiene la fórmula para acabar con el paro. No puede dimitir Sr. Rubalcaba, debe aplicar inmediatamente esas medidas. No se puede consentir que tantos millones de españoles sigan padeciendo inútilmente cuando podemos aplicar sus medidas ya. Para una situación como la que padecemos decir mañana es llegar tarde. No se marche Sr. Rubalcaba, quedése a aplicar esas medidas o, al menos, explíqueselas al Sr. Zapatero para que las vaya aplicando.

También anunció que si gana las próximas elecciones establecerá un impuesto sobre el patrimonio, para que paguen más los que más tienen.!Magnífico! El único problema es que ese impuesto ya existía y su gobierno lo abolió, pero es igual, creemos en su buena voluntad, así que no se marche Sr. Rubalcaba y logre que paguen más los que más tienen.

Después nos comunicó su intención de cambiar la ley electoral, porque está pensada para que gobiernen siempre los mismos y distorsiona la pluralidad política del estado español. Claro que hace tan solo seis meses aprobaron vds. una reforma de la ley electoral, con los votos del PSOE, el PP y CiU, desoyendo el clamor popular de que fuera una reforma que respetara la proporcionalidad electoral, y desoyendo incluso el informe del Consejo de Estado que pedía que se incluyeran reformas en el mismo sentido de respetar la proporcionalidad. Aún así, nunca es tarde si la dicha es buena, no se marche Sr. Rubalcaba y promueva una ley electoral realmente democrática.

Nos explicó su apuesta por la igualdad de oportunidades, nos comunicó la firmeza de sus convicciones de que hay que poner freno a los paraísos fiscales, habló de recortes y de pensiones, olvidando que los recortes más importantes jamás efectuados en España y, en concreto, el de las futuras pensiones los hizo el gobierno en el que vd. era ministro y vicepresidente. Pero bueno, también nosotros podemos olvidarlo. No se marche Sr. Rubalcaba y suprima la reforma laboral como exigen los sindicatos, elimine la reforma de las pensiones que tanto perjudica a los futuros pensionistas y, si bien no pueden suprimir vds. solos los paraísos fiscales, hagan las leyes necesarias que impidan que bancos, inversores y multimillonarios de nuestro país depositen allí sus capitales.

Se brindó, finalmente, a apoyar a los que pierden su vivienda porque no pueden hacer frente al pago de la hipoteca, y aquí empezó a decaer mi fe un vd. porque en los últimos meses han rechazado por tres veces (la última hará unos quince días) sendas mociones de IU, BNG y ERC proponiendo la dación por pago y el pago diferido para parados de sus hipotecas, que es la forma más racional y menos lesiva para el hipotecado de liquidar la deuda. Y es tan reciente que no puedo olvidarlo.

Así que no sé......... Puede que sea mejor que se marche Sr. Rubalcaba. Puede ser que las palabras sean una cosa y las acciones otras. Que sea verdad que por sus acciones los conocereís, y si es así, habrá que reconocer que entre lo que ha hecho y lo que dice hay un abismo.





Pedro Bolívar Reverte.

viernes, 17 de junio de 2011


SOBRE EL BIPARTIDISMO


Tanto nos han acostumbrado a que sean siempre los dos partidos mayoritarios quienes aparezcan como rectores únicos de la política española a cualquier nivel, que ya no nos hacemos una pregunta que creo pertinente, ¿es bueno para España, para Castilla-la Mancha y para Albacete el bipartidismo?. Seguro que existen respuestas de todo tipo, pero a mi entender es una de las peores cosas que nos está ocurriendo en el ámbito político.

Es muy difícil que la complejidad actual de la sociedad albaceteña, por ponerla como ejemplo, pueda expresarse en tan solo dos opciones políticas. La realidad social es más variada y variable. Es una ley electoral injusta junto a la ley de financiación de los partidos políticos y otras leyes, las que reducen esa realidad social a dos únicas expresiones políticas posibles. En realidad, lo que acaba reduciendose es la calidad de la democracia y las posibilidades de participación democrática de la ciudadanía.

Pero además, en la situación actual de crisis económica, social, política y cultural grave, el bipartidismo nos conduce a una encrucijada que parece insalvable: votamos lo malo: recortes en derechos laborales, recortes en pensiones, en inversiones públicas, privatización de aeropuertos y loterías -que son tan atractivamente rentables-, recortes salariales a los funcionarios, aumento constante de los precios de productos básicos, etcétera; o votamos lo peor: aún más recortes, más privatizaciones –incluidas sanidad y educación-, menos impuestos a los más ricos, y, también aquí, un largo etcétera.

Se habla ahora de “programas ocultos”, pero la realidad es que cada vez son menos ocultos. Tanto PSOE como PP se muestran conformes con reducir el déficit de la administración central y autónomica (Castilla-la Mancha tiene el segundo mayor déficit de todas las autonomias) mediante drásticos recortes presupuestarios. A ninguno se le a ocurrido proponer una reforma fiscal que haga que paguen la crisis fundamentalmente quienes la provocaron. Sería lo más justo. En cambio, si no lo remediamos, asistiremos a partir del 23 de mayo a una nueva catarata de recortes sociales. Al final, no es más que la rendición de la política ante la fuerza de los poderes económicos.

Afortunadamente, tenemos una tercera opción, Izquierda Unida, que no representa –ni quiere representar- los intereses de los bancos, los especuladores, el Banco Mundial, el FMI, los poderosos. Estos imponen sus intereses ecónomicos presentandolos como la única opción posible para hacer frente a la crisis y arropándose en “expertos”- los mismos que no supieron prevenir la crisis- como valedores de esa opción. Frente a ellos debe situarse la opción ciudadana de hacer valer sus propios intereses a través de la participación política.

Así que podemos ir a lo malo, podemos ir a lo peor, o podemos apoyar una opción realmente de izquierdas que nos sitúe en la defensa de los intereses de los trabajadores y clases populares.


Pedro Bolívar Reverte.